Clamamos por la Paz

Carta fraterna

Por Comunidades de La Blanquita-Murrí
La Blanquita-Murrí, agosto 25 de 2019

COMUNICADO PÚBLICO

IBÎADE DÛANAITÂ JÔMA CLAMAMOS POR LA VIDA, CLAMAMOS POR LA PAZ

Nuestro corregimiento La Blanquita – Murrí se encuentra ubicado en el occidente del departamento de Antioquia, en el municipio de Frontino, del cual ocupa el 70%. Este territorio lo habitamos 30 comunidades indígenas agrupadas en siete Resguardos del pueblo Embera Eyábida (de acuerdo con la organización propia, de la que hacen parte comunidades que se ubican administrativamente en el municipio de Dabeiba); siete comunidades afrodescendientes que se integran en un territorio colectivo (entre Frontino y Urrao) y siete comunidades campesinas. Sumamos en total más de 8.500 personas en un territorio pluriétnico y profundamente biodiverso, que está recorrido por ríos y quebradas que dan vida a una gran variedad de especies animales y vegetales. Así mismo nuestro subsuelo contiene diferentes minerales codiciados para su explotación, como oro, platino y cobre. Somos víctimas históricas del conflicto social y armado que ha sufrido el país, desde los años de la violencia. Uno de los hechos más significativos fue el desplazamiento masivo de toda nuestra comunidad en mayo de 1996; tras un retorno progresivo, solamente una parte de las familias murriseñas pudimos regresar. Desde esa fecha hasta el año 2008 se presentaron hechos que no queremos que se vuelvan a producir en nuestro territorio. Durante este periodo fuimos señalados y estigmatizados por parte de muchos sectores de la sociedad, lo que fortaleció estos ciclos de violencia. El proceso de paz entre el gobierno nacional y la entonces guerrilla de las FARC-EP dio inicio a una etapa de tranquilidad y desarrollo, que concretó los anhelos de paz de nuestras comunidades. Desde hace casi dos años acogimos a un grupo de aproximadamente 80 exguerrilleros (incluidos los que se ubican en Murrí y en Mandé, que hacen parte del Consejo comunitario por la Identidad Cultural de Mandé, con quienes nos articulamos organizativamente), la mayoría de ellos originarios de este territorio. Este proceso es un ejemplo de reincorporación y reconciliación, pues es quizás el único lugar en el país en el que comunidades y población en proceso de reincorporación convivimos y trabajamos conjuntamente. En el marco de este proceso de reconciliación y reincorporación de exguerrilleros, en noviembre de 2018, tras la celebración de un encuentro comunitario, conformamos la Mesa Interétnica por la Paz de Blanquita-Murrí, compuesta por líderes y lideresas de las distintas comunidades del territorio. A lo largo de este año comenzamos a trabajar en la elaboración de un Plan de Vida Comunitario, que nos permita construir propuestas de vida en dignidad y paz para nuestro territorio interétnico. En medio de este proceso de construcción de paz, el 8 de agosto nos vimos afectados por un hecho dramático que conllevó a la muerte de tres personas, dos de las cuales hacían parte de nuestra comunidad (uno de ellos un menor de 16 años de edad de nuestro pueblo Embera Eyábida). Se reviven sentimientos de tristeza y temor de volver a quedar en medio de un conflicto armado que continúa; tememos por la vida y por nuestra permanencia en el territorio. Tras este suceso, nuestro corregimiento apareció una vez más en las noticias por ser centro de violencia y, una vez más, los distintos sectores de la sociedad volvieron a criminalizarnos y estigmatizarnos; entre ellos, escuchamos con tristeza y preocupación las palabras del gobernador de Antioquia, Luis Pérez, en el marco de un Consejo de seguridad celebrado en Medellín el pasado 13 de agosto. Las comunidades murriseñas, al contrario de lo que afirman, tenemos un fuerte compromiso con la paz, como lo han podido constatar las distintas entidades que nos han acompañado durante estos últimos años, entre ellas la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia, la Agencia para la Reincorporación y Normalización – ARN, Cruz Roja Colombiana, sectores de Iglesias (Proyecto De la Guerr a la Paz, Iglesia Evangélica Luterana de Colombia –IELCO, Hermanas Misioneras de la Madre Laura, parroquia de La Blanquita-Murrí, Iglesia Pentecostal Unida de Colombia). Sin embargo, muchas de las transformaciones que esperábamos con la paz, que debían ser implementadas por el Estado, no han llegado, y el territorio sigue en medio de un abandono histórico; como ejemplo, la vía de poco más de 60 kilómetros que nos conecta con el casco urbano del municipio sigue siendo una trocha, que requiere más de cuatro horas para ser recorrida (o seis en transporte colectivo) y carecemos de vías que conecten el casco corregimental con las demás comunidades. Realizamos un llamado al gobierno nacional y a los entes territoriales para que: 1. Dejen de estigmatizar a nuestras comunidades de La Blanquita – Murrí. 2. Se comprometan realmente con la construcción de paz en nuestro territorio y, consecuentemente, implementen el Acuerdo Final de Paz; 3. Respeten y reconozcan a las comunidades que seguimos luchando día a día desde la unidad y la palabra por construir paz. 4. Generen garantías reales para la vida digna de nuestras comunidades. Invitamos particularmente al Gobernador de Antioquia, Luis Pérez, así como a todas las demás instituciones del Estado, a que nos visiten y conozcan nuestra realidad para que no reproduzcan imágenes erróneas de La Blanquita – Murrí. Conocernos les permitirá acercarse a las problemáticas reales que aquí se dan, pero también a las propuestas que estamos construyendo. La paz se construye en los territorios y con sus comunidades. Mesa Interétnica por la Paz de La Blanquita – Murrí. Firman,
  • Juntas de Acción Comunal de las comunidades: Blanquita-Murrí, Cuevas- Peñitas, Cañaverales, Julio Grande Chontaduro Alto de Murrí Pantanos.
  • Consejo Comunitario por la Identidad Cultural de Mandé (comunidades de Alto Murrí, Barrancón, Vásquez, Murrí Medio, Curvatá, Pacurichicí y Brazo Seco)
  • Resguardo Chaquenodá: Comunidades: Comunidad Peñitas Chontaduro Alto Chontaduro Bajo San Mateo Bajo Quiparadó – Bajo Quiparadó Cerrazón Quiparadó Alto, Sangrijuela Cuevas Socorrito San Miguel, Pegadó Julio Grande Julio Chiquito Aguas Claras.
  • Resguardo Murrí – Pantanos: Comunidades: Gordito Navatá Curvatá Adán Ataucí Antadocito Pradera Lano
  • Resguardo Amparradó: Comunidades: Amparradó Alto Amparradó Medio Amparradó Bajo
  • Resguardo Nusidó: Comunidades: Llano Rio Verde Loma de Indios Nusidó
  • Resguardo Cañaveral: Comunidades: Antadó Arenera, Antadó Guabina, Cañaveral.
  • Resguardo Genaturadó
  • Resguardo Chuscal

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