Disipa la niebla

20.03.15Caminar en la niebla es difícil. Aun conociendo el camino, pequeñas piedras podrán ser grandes obstáculos. En cuanto disipa la niebla, un alto en el camino puede ayudar para no perder el rumbo:  levantar la mirada y buscar una luz que nos oriente.
En los diversos caminos de nuestra vida, hay momentos de niebla.  Sabemos que siempre tras la niebla brilla nuestro Sol de Justicia. Con nuestra mirada puesta en él, no perderemos el rumbo. Nuestra vida, reflejando su amor, será faro para caminantes compañeros de viaje.

Oración:  Tu presencia, Jesús, ilumina mi vida, disipa la niebla y define mi camino, haz que tu nombre sea glorificado en mis pasos. Amén

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